29.11.12
28.11.12
con bendición
LA BENDICION_
marcha de trenes apretados
zapatos que vuelven a su hogar
cuanta soledad junta en un mismo lado
me pregunto si esto es normal
niño de mano sucia san cayetano,
trabajará hasta que caiga el sol
detrás de la injusticia hay una simple regla
para que exista el rico, hace falta el pobre,
y a la parrilla tirá el dolor,
y al fin del día la ilusión
la droga en el televisor,
y a los niños con bendición.
la bendición.
((solo))
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe...no no no
si no lo miro es invisible
es invisible mi vergüenza,
y cuando el ruido es demasiado,
me pongo el auricular,
para sentir tristeza no hay mucha ciencia
para saber que soy como vos,
que tan grande es tu jaula, la mía es pequeña
que tan grande..
que tan grande puede ser?
y a la parrilla tirá el dolor,
y al fin del día la ilusión
la droga en el televisor,
y a los niños con bendición.
la bendición.
la bendición.
la bendición.
sin educación
la bendición
la bendición
la bendi
Guitarra y voz:
Julián Oroz
Bandoneón:
Victor Amoresano
marcha de trenes apretados
zapatos que vuelven a su hogar
cuanta soledad junta en un mismo lado
me pregunto si esto es normal
niño de mano sucia san cayetano,
trabajará hasta que caiga el sol
detrás de la injusticia hay una simple regla
para que exista el rico, hace falta el pobre,
y a la parrilla tirá el dolor,
y al fin del día la ilusión
la droga en el televisor,
y a los niños con bendición.
la bendición.
((solo))
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe,
si no lo miro no existe...no no no
si no lo miro es invisible
es invisible mi vergüenza,
y cuando el ruido es demasiado,
me pongo el auricular,
para sentir tristeza no hay mucha ciencia
para saber que soy como vos,
que tan grande es tu jaula, la mía es pequeña
que tan grande..
que tan grande puede ser?
y a la parrilla tirá el dolor,
y al fin del día la ilusión
la droga en el televisor,
y a los niños con bendición.
la bendición.
la bendición.
la bendición.
sin educación
la bendición
la bendición
la bendi
Guitarra y voz:
Julián Oroz
Bandoneón:
Victor Amoresano
22.11.12
17.11.12
1.11.12
Plazo fijo de 5 esquinas
LARGO PLAZO, CORTO PLAZO
El vivir al día es temerario, vivir al día sin saber que va a pasar dentro de dos semanas. No priorizar, no planear, no especular.
Si el mundo no supiera que va a pasar en dos semanas, colapsarían los bancos, colapsaría la sociedad. Sin embargo, uno puede no saber lo que pasará de acá a 14 días. Uno puede vivir sin anticiparse más que esa cota de tiempo.
Lo hice, lo hice por un año. Uno de los mejores. Terminó mas o menos, pero terminó y en el camino cambié mucho. Ahora, viviendo en una calle con semáforo en la esquina, con gente que te forrea a puteadas cuando cruzás mas lento que de costumbre, donde ni siquiera hay un árbol en la vereda de mi edificio, se complica vivir sin anticiparse. Sin plazo fijo.
Es de estúpido pensar así. Que porque uno sabe que al final de la siguiente cuadra va a haber 4 esquinas, no puede imaginarse que puede haber 5.
31.10.12
26.10.12
25.10.12
Cambios. De perspectiva. De interpretaciones.
Hélène, ayer me enviaron desde Italia una postal cualquiera
con una vista de Bari en colores. Mirándola al revés
con los ojos entornados, panal de infinitas celdas centelleantes
con su orla marina en lo más alto, se diluía en
una abstracción de una prolija delicadeza. Entonces recorté
un sector donde no sobresalían edificios notables
ni avenidas de ilustre anchura; ahí está, apoyado en el
pote donde guardo lápices y pipas. Lo miro y no es una
ciudad italiana; urdimbre minuciosa de diminutos compartimientos
rosados y verdes, blancos y celestes, organiza
una instancia de pura belleza. Tú ves, Hélène, así
podría yo contar mi Bari, cabeza abajo y recortada, en
otra escala, desde otro peldaño, y entonces ese punto verde
que valora todo el plano superior de mi pequeña joya
de cartón apoyada en el pote, ese punto verde que será
(podríamos verificarlo con dos horas de avión y un taxi)
la casa del número tanto de la calle tal, donde viven hombres
y mujeres que se llaman así y así, ese punto verde
vale de otra manera, puedo hablar de él como lo que es
para mí, derogando una casa y sus habitantes.
Cuando se encuentra a ese punto verde, se tiene el resto de la postal, se tiene todo el significado, uno puede ubicarse en Bari, en ... su Bari.
Hay veces, en que un cambio, no te mueve de lugar, solo te hace ver el lugar en el que estás. Esta es una de ellas. Ella, mi Bari.
15.9.12
en el mundo hay muchísima gente...
no solo los que te cruzás en el micro, sino todos los que viven en el camino del micro y en el camino de todos los micros y en los micros de todas las ciudades que tienen lineas de micros y a eso sumale la familia del chofer, y los compañeros del secundario y todos los compañeros de trabajo de los compañeros del secundario, y todos sus familiares... uf.
Persio en "Los Premios" de Cortázar.
As Harold took a bite of Bavarian sugar cookie, he finally felt as if everything was going to be ok. Sometimes, when we lose ourselves in fear and despair, in routine and constancy, in hopelessness and tragedy, we can thank God for Bavarian sugar cookies. And, fortunately, when there aren't any cookies, we can still find reassurance in a familiar hand on our skin, or a kind and loving gesture, or subtle encouragement, or a loving embrace, or an offer of comfort, not to mention hospital gurneys and nose plugs, an uneaten Danish, soft-spoken secrets, and Fender Stratocasters, and maybe the occasional piece of fiction. And we must remember that all these things, the nuances, the anomalies, the subtleties, which we assume only accessorize our days, are effective for a much larger and nobler cause. They are here to save our lives. I know the idea seems strange, but I also know that it just so happens to be true. And, so it was, a wristwatch saved Harold Crick.
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